11°SAN LUIS - Lunes 15 de Junio de 2026

11°SAN LUIS - Lunes 15 de Junio de 2026

EN VIVO

Taty, la mujer que convirtió el dolor en memoria

Hay personas cuya vida termina, pero cuya presencia permanece como una pregunta ética para toda una sociedad. Por Fernando de Vargas.

Por redacción
| Hace 5 horas

Con la muerte de Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, conocida por todos como Taty Almeida, la Argentina despide a una de las voces más firmes y luminosas en la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia. Integrante histórica de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, tenía 95 años y dedicó gran parte de su existencia a reclamar por su hijo Alejandro Martín Almeida, desaparecido en 1975 por la organización parapolicial Triple A, antes incluso del golpe militar de 1976.

 

 

Durante décadas, su figura se volvió inseparable del pañuelo blanco. Sin embargo, Taty nunca quiso ser símbolo de una tragedia sino de una lucha. Lo que comenzó como la búsqueda desesperada de una madre terminó convirtiéndose en una causa colectiva: la recuperación de la identidad de hijos y nietos apropiados, la defensa de los derechos humanos y la construcción de una memoria capaz de impedir que el horror vuelva a repetirse.

 

 

La historia de Taty posee una dimensión profundamente humana. Proveniente de una familia vinculada a las Fuerzas Armadas, debió atravesar un largo camino interior para comprender quién era su hijo y qué país estaba naciendo detrás de los muros del silencio. Allí donde otros eligieron la resignación, ella eligió la pregunta. Y donde el miedo imponía callar, decidió hablar.

 

 

El filósofo Walter Benjamin escribió que “ni siquiera los muertos estarán seguros si el enemigo vence”. Taty hizo de esa advertencia una forma de vida. Entendió que la memoria no es un ejercicio del pasado, sino una responsabilidad del presente. Cada jueves en Plaza de Mayo, cada marcha, cada acto y cada abrazo fueron una manera de rescatar a los ausentes de una segunda desaparición: la del olvido.

 

 

También resuena en su recorrido aquella reflexión de Emmanuel Levinas: “La humanidad del hombre consiste en responder por el otro”. Tal vez ninguna definición describa mejor a Taty Almeida. Respondió por su hijo, por los hijos de otras madres y por los nietos que aún faltan encontrar. Respondió cuando el Estado callaba, cuando la sociedad dudaba y cuando el paso del tiempo parecía querer clausurar las preguntas.

 

 

Ahora se apaga una voz, pero no la ronda. Se cierra una biografía, pero no la búsqueda. Porque las Madres enseñaron que los desaparecidos no son una cifra ni una página de los libros de historia: son nombres, rostros, proyectos y sueños que siguen reclamando justicia.

 

 

Taty Almeida deja este mundo como vivió durante casi medio siglo: de pie. Y en esa obstinación amorosa, quizá resida su legado más profundo. Recordarnos que la memoria no es mirar hacia atrás, sino decidir qué clase de sociedad queremos ser.

 

LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casa

Temas de nota:

    Suscribite a El Diario y tendrás acceso a la versión digital de todos nuestros productos y contenido exclusivo