La abuela de Nancy dijo que la Policía pasó varias veces por el lugar donde estaba la nena
"Ninguno de los oficiales buscó en la casita", dijo la mujer venida de Mendoza. Aseguró que la búsqueda pasó varias veces por el lugar. Y defendió a su hija a la que calificó como "una buena madre". "Se dicen muchas cosas que no son ciertas".
El contraste es evidente entre el cielo celeste del jueves y el marrón seco de la tierra que lleva años sin un riego. Esos descampados olvidados del Parque Industrial Norte, que sostienen las precarias chozas de nylon y madera, fueron pisados el martes por casi 300 policías que buscaron, ciegos, a Nancy Aitana, la nena que tuvo en vilo a toda la provincia durante seis dramáticas horas.
Ahora internada, la nenita cumplirá apenas tres años en diez días y ya vivió la experiencia traumática de haber sido despertada aquella noche por policías, ladridos, luces y la ministra de Seguridad Nancy Sosa, mientras dormía acompañada de un gato y un perro en una de las casuchas que se erigen en el amplio espacio.
En ese lugar, la abuela de Nancy muestra un agujero en el nylon gris que funcionaba de pared en la precaria construcción. “Acá estaba durmiendo la bebé, todo el tiempo estuvo metida ahí”, dice la mujer, venida de Mendoza el mismo martes para estar cerca de su hija en la búsqueda.
Tanto ella como una vecina del lugar pidieron no ser identificadas ni fotografiadas para la nota con El Diario de la República aunque aceptaron que su voz salga en un video que se puede ver en las redes sociales de este medio. Ambas aseguraron que la Policía pasó varias veces por el lugar donde Nancy (la nena, no la ministra) dormía plácidamente mientras la provincia la buscaba.
“A ninguno de los oficiales se les ocurrió mirar donde estaba la nena”, agregó la mujer, quien respondió a los cuestionamientos que se hacen sobre su hija. La abuela aseguró que la madre de Nancy dejó jugar a la nena en la puerta de la casa solo por diez minutos, “mientras le hacía la papilla”, y agregó que “ella da la vida por sus hijos. Hay días que no come para que coman los chicos”.
“No porque tenga un piercing o un tatuaje es mala madre. Se hablan muchas cosas de mi hija que no son ciertas”, aseguró la abuela que sostuvo que su nieta estaba acostumbrada a convivir entre música y ruidos fuertes pero como a la tarde le habían dado una medicación en el hospital eso “seguramente la adormeció”.
A cuatro días de lo ocurrido, la señora asegura que siempre tuvo la sensación que su nieta estaba cerca de la casa y que se lo dijo a su hija aquella tarde, pero que la madre de Nancy, en su desesperación, salió a buscarla por todos lados.
Pero lo que más le interesa a la abuela de la nena es dejar en claro que los rumores que se tejieron sobre su familia después de la pérdida no son ciertos. “Ni mi hija quiso vender a la nena, ni yo vine a quitarle la nena a mi hija. No sé de dónde salen esas cosas”, sostuvo.
Otro dato que aportó la abuela de la nena y la vecina que participó de la entrevista es que la familia participó de la búsqueda solo en sus inicios, después todos fueron trasladados a la división “Homicidios” de la Policía Provincial. “Yo estaba sentada ahí y no nos dejaban mover. Por eso vi que los oficiales revolvieron varias cosas de las casas”, dijo la vecina.
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